25/05/2026
#008. El lugar donde empezó a sonar la nueva ola
Antes de la movida llegó la llamada nueva ola. En 1976, en pleno corazón de Madrid, abrió sus puertas Pentagrama, un local que en 1978 se convirtió en mucho más que un bar: punto de encuentro de la nueva ola. Con paredes llenas de ilustraciones, olor a humo y un ambiente eléctrico, el Penta funcionó como laboratorio, escenario y refugio para músicos y jóvenes con ganas de romper esquemas. Allí se compartían maquetas, se probaban letras inacabadas y se tejían amistades que acabarían en colaboraciones duraderas, generando una red creativa sin precedentes.
Por allí pasaron Alaska, Radio Futura, Nacha Pop, Los Secretos y muchas bandas emergentes que buscaban sonar distinto, mezclar estilos y dejar su huella. Entre conciertos improvisados y tardes de ensayo se definieron riffs, sintetizadores y la actitud rebelde que caracterizó la movida: chupas de cuero, pelos de colores y gafas extravagantes. Las noches eran largas y la sensación de estar asistiendo a un cambio histórico impregnaba cada acorde, cada conversación y cada gesto de rebeldía.
El Penta surgió tras la apertura cultural posterior a la muerte de Franco, cuando la juventud encontró en la música su voz y libertad. En 1979 se inauguró La Vía Láctea, nuevo espacio de encuentro de grupos, fans, críticos y discjokeys del pop madrileño, que complementó al Penta y se consolidó como un referente de conciertos, sesiones y socialización de la escena madrileña. Su estética y el ambiente nocturno contribuyeron a crear una identidad que marcó a toda una generación.
Canción recomendada: Chica de ayer | Nacha Pop
Puedes escucharla en: https://open.spotify.com/intl-es/track/4chpfrjIqrOPshlDU4ZrKe?si=7d0a927038be42dc