24/07/2022
Así eras y te recordaremos, sonriente y con esa luz tan especial en los ojos llena de cariño y humildad.
Alberto falleció el día 22 de julio, día de su cumpleaños. "Este bicho no va a conseguir que no cumpla mis 60 años", y así fue, luchador y ambicioso hasta el final. Peleó todo este tiempo día y noche, todo lo que pudo y más, dando una lección de vida que nosotros, sus familiares, sabemos cómo fue todo desde el principio, nos emocionaremos siempre recordándolo. Qué lección de vida una vez más...
A pesar de todo lo que arrastrabas, valiente como tú solo, te llenaste de ilusión con un nuevo proyecto; y nosotros, tu familia, te apoyamos y confiamos como solíamos hacer. Ya sabes, el equipo A de la mano siempre, manos a la obra toda la familia, toda sin excepción. Sin saber mucho del sector, con mucho corazón, ganas de aprender y hacer las cosas bien; porque tú no sabes hacerlas de otra manera, fuimos a por ello. Pensando en cada detalle, atendiendo a cada opción y definiendo poco a poco aquel sueño de madera oscura con detalles dorados.
Conseguimos abrir la persiana de tu humilde sueño, un local diferente e innovador para Ontinyent donde el principal objetivo era cuidar a sus clientes. Muchos nos preguntaban cómo podíamos, y es que hemos sido un tándem perfectamente imperfecto; estamos juntos desde los 13 años, hemos crecido y aprendido juntos y siempre nos hemos complementado. Tu bondad, paciencia, valentía y sinceridad junto con mi energía, nervios, y sonrisa. Solo puedo estar agradecida por ser mi fiel compañero de vida.
Se nos vienen tantos recuerdos a la cabeza... Hemos vivido tantos buenos momentos allí que nos emocionamos recordándolos. Recuerdos que no hubieran sido posibles sin vosotros.
Queríamos agradecer a cada uno de nuestros clientes, quienes habéis sido más que eso.
Han sido 18 años en los que nos habéis acompañado y apoyado año tras año en esa fría y aireada calle en invierno y durante los meses de altas temperaturas en verano. Empezamos con todo lo que pudimos y más, poco a poco hemos ido haciéndonos mayores y hemos tenido que ir adaptándonos conforme el cuerpo nos iba marcando, pero siempre intentando cuidar esa esencia que queríamos transmitir. A pesar de todo, ahí estabais.
Sin más demora tuvimos que cerrar con mucho dolor y sin saber bien hasta cuando, porque Alberto estaba muy malito. Echaremos mucho de menos abrir persianas y que entren rayos de luz, poneros ese café con leche o una caña bien fresquita acompañada de su plato de jamón cortado con mucho cariño. Por desgracia, no hemos podido despedir esta maravillosa etapa como merecía, pero nos sentimos con la necesidad de dedicaros estas palabras.
La Cervecería "Els Tonells", Alberto en especial y nosotros, Áurea y sus hijos, os agradecemos de corazón todos estos años con nosotros; ya que sin cada una de vuestras sonrisas al entrar, no hubiera sido posible cumplir su sueño de la forma en la que hicisteis que se lograra y se disfrutara.