29/08/2026
Cómo pedir vino en un restaurante sin sentirse examinado: decir el presupuesto con naturalidad y dejarse aconsejar.
La carta de vinos abierta y esa sensación de estar en un examen. La conozco bien, la veo cada semana en sala.
El atajo es más simple de lo que parece: di cuánto quieres gastar y qué vas a comer. En voz alta, sin disculparte. Nadie va a juzgarte por eso; al contrario, así puedo acertar.
Un vino no se recuerda por su precio, se recuerda por la comida y la conversación que lo acompañaron.
Si tienes dudas, pregúntame. 🍷