20/07/2020
Hace unos años emprendimos con muchísima ilusión nuestra andadura en Madrid, con ya tres restaurantes a pleno funcionamiento en Las Palmas de Gran Canaria.
Los días previos, fueron jornadas de muchos nervios, de muchas prisas pero sobre todo de una sensación inmersa de posteridad, de ganas de hacer algo diferente, de calidad y a precios competitivos. Así, nació La Cecilia de Allende. Un loca, alejado del centro turístico al que colmamos de atención y de nuestras mejores recetas.
Con el pasar de los años, nos hicimos un huequecito en el corazón de los Madrileños, y nos sentimos tremendamente afortunados de contar con una clientela fiel, que se reunía en esos momentos especiales en torno a unas berenjenas fritas, unas empanadas o unos canelones de carrillera. Famosas han llegado a ser nuestras queridas papas con mojo que tanto nos recordaban a nuestra tierra, y a muchos de los canarios que nos visitaban.
Hoy, con enorme tristeza debemos decir adiós a esa clientela leal y a ese barrio de Chamartín con los que tantos momentos especiales hemos vivido. Desafortunadamente La Cecilia de Allende, en esta ubicación debe cerrar sus puertas, y lo hacemos con el mayor de los pesares.
Sabemos que muchos recordarán con nostalgia nuestros platos, y numerosas veladas con nosotros, porque ése es y ha sido siempre el objetivo, formar parte de la felicidad de la gente.
Nos despedimos de Chamartín con un “Hasta luego”, pero con la ilusión y el ánimo de encontrar un nuevo destino en un futuro próximo.
Muchas gracias por el apoyo todo este tiempo y por confiar en nosotros durante estos años.
Najwa, Jesús, José y todo el equipo de La Cecilia.