24/09/2026
Hay sitios que forman parte de un restaurante aunque no estén dentro de sus cuatro paredes.
Desde que abrimos La Malontina, la Droguería Castillo y Lola han estado ahí, al lado, como buenos vecinos. Comprando, charlando, echándonos una mano y compartiendo todos estos años de barrio.
Y claro, visita a la droguería significa también pasar un rato con Lola y Lolo. Ella lleva la droguería; él, sinceramente, creemos que lleva todo lo demás.
Siempre hemos creído en el pequeño comercio, en comprar cerca, en conocernos por nuestro nombre y en apoyarnos entre los que levantamos la persiana cada mañana.
Porque un barrio no lo hacen solo sus calles. Lo hacen las personas y los pequeños negocios que les dan vida.
Gracias, Lola. Y gracias, Lolo, por permitirnos entrar en tus dominios. 😸
Seguimos haciendo barrio. ❤️
Madrid