24/06/2026
BYE BYE, VERBENA.
Quien sepa un poco de hostelería o de la vida autónoma sabrá que no es fácil abrir un negocio y mucho menos mantenerlo. Y si no os lo digo yo: ES JODIDO. Si añadimos una pandemia y una maternidad en solitario tenemos un cocktail tan perfecto como nuestro Putón Verbenero.
Abrí Verbena Bar con todo el cariño del mundo sintiendo cada baldosín, cada plato, cada detalle en todo mi ser, en un momento de mi vida en que todo era juerga, chotis y rock and roll, y lo he disfrutado muchísimo. Sin embargo, casi 13 años y un hijo después, ha llegado la hora de dar paso a nuevos proyectos que encajen más con la persona que soy hoy, con mucha ilusión pero con un buen pellizco en el alma y, tal y como abrí, con toda la honestidad.
Quiero agradecer en primer lugar a mi fantástico equipo, mi dream team, el haber estado junto a mí a las duras y a las maduras, contra viento y marea hasta el final. Ale, Sandra, Mei, sois familia. También a equipos pasados e intermitentes, Tulio, Miber, Zuri, Eva, Raquel, Pablo, Mac, Saray, Cris, Lourdes, Pablo, Nico…y tantísima gente que pasó por aquí y dejo una bonita huella durante un tiempo.
Pero sobretodo quiero agradecer infinitamente a nuestra clientela su lealtad y cariño. A los que nos elegisteis para vuestras primeras citas, aniversarios y cumpleaños. A los fieles y a los esporádicos; los de ayer y los de nuevo cuño, y a los que se convirtieron en amigos, haciendo de esto el “oh-bar, dulce hobar” que todos conocéis (Paco, Jimena, Helen, Ale in the Sky, no puedo evitar pensar en vosotros…Joder, qué lagrimones!). Vuestro apoyo incondicional y vuestro amorcito ha sido siempre nuestro motor, y sin vosotros no hubiera sido posible estar aquí tanto tiempo. Gracias a este hermoso lugar he conocido a gente maravillosa y eso es lo mejor que me llevo para siempre en mi corazón verbenero.
Y por último, me gustaría tan sólo pediros una cosa: que os llevéis la verbena puesta allá donde vayáis. Porque Verbena es una forma de vida, un estado metal que se lleva por dentro. Picante como una SuperGilda, amoroso como una Croqueta de la madre que me parió, y disfrutón como un Cochino Molón. Ojalá haya calado fuerte y la llevéis con vo