12/02/2022
Hace un año que mi hermana pequeña publicó este texto en una Red social y hoy un año después se me siguen mojando los ojos leerlo.
Mañana día 13, será el primer aniversario del nuevo Eduardo, un año lleno de momentos y de buenas vibraciones. Gracias a todos y todas los que con vuestra presencia y apoyo habéis hecho posible todo ésto.
-¿Qué te parece lo de tu hermano Eduardo? ¿Qué locura es ésta de querer abrir otro bar más grande, en plena pandemia, a su edad? ¿Qué necesidad hay?
-A mí me da una envidia tremenda madre. Que tenga la valentía de hacerlo precisamente ahora. Da igual la súper crisis y que tenga más de 50 años. La edad y todo es sólo una cuestión de actitud. Lleva 40 abriendo el bar exactamente con la misma ilusión cada día, sin fallar nunca, aunque estuviera con trancazo, con las piernas mal o movidas varias ¿Cuantas personas son capaces de hacer eso? Es imposible que le vaya mal en el nuevo, madre. Imposible.
Ayer fue el último día del bar de la calle Toledo 105.
Hoy la “locura” es una realidad :)))
Hoy los García de los Ríos tenemos un nudito enoooorme en el corazón. No podía ser de otra manera. En el bar hemos nacido y crecido. El bar era padre y madre. El bar era nuestro hogar.
Pero también hoy más que nunca no podemos sentirnos más orgullosos de nuestro hermano, por su valentía al abrir otro bar nuevo y con él cumplir su sueño, y por haber sacado adelante siendo un adolescente el negocio familiar: por obligación al inicio, y con absoluta vocación los 40 años siguientes.
Gracias mamá por estar siempre ahí. Y por apoyarle y entenderle en su locura. No nos faltes nunca.
Gracias, gracias, gracias hermano.
Gracias Mari, Juan, Nuria, Adela, Piedad.
Y lo más importante, gracias a todos los que habéis hecho del vuestra casa cada día.
Qué emoción hoy. Qué pasada de mensajes habéis compartido por aquí (Madre los ha leído emocionada todos). Maravilla de clientes. De amigos.
¿Cuanto más sufrimiento habría en España sin los bares de siempre, los de la esquina, los del barrio? Sin esos lugares mágicos, protectores, sanadores, sin esos refugios sin exigencias. Donde te ponen un café o una caña mientras te sonríen llamándote por tu nombre, y donde te hacen sentir que formas parte de algo.
Que siga la magia.
Vamos hermano!
Al lío en
Bar Eduardo Madrid
Desde 1955...con todos vosotros❤️