09/09/2026
No hizo falta ir de Madrid a Lima.
O quizá sí.
Porque cuando se juntan , , y Sacha, pasan estas cosas.
La noche empieza con una cena.
Luego llegan los platos, las risas, las bromas entre chefs y esa sensación de que nadie tiene demasiada prisa por aterrizar.
Cada uno trajo algo suyo: una forma de cocinar, una historia, una ciudad.
Y durante una noche quedó claro que, para viajar miles de kilómetros, a veces solo hace falta una mesa, cuatro cocineros y muchas ganas de compartir.
Al final, el destino era lo de menos.
Lo importante era juntarse.
Gracias por venir a bordo.