09/01/2026
CERRAMOS TEMPORALMENTE
Durante más de un año hemos trabajado en Guti Pizzas con toneladas de cariño, respeto, muchos cambios y probando fórmulas diferentes para al final darnos cuenta que jamás íbamos a llegar a la meta soñada... pero antes de hablar del final, empecemos por el principio:
Guti Pizzas nació de la idea loca de un matrimonio de Jerez: Julia y Tomás.
Un poco cansados de nuestros trabajos (los cuales aún conservamos) decidimos emprender otro reto con un epígrafe totalmente diferente al que estábamos acostumbrados. No se nos daban mal las pizzas, tampoco la cocina de andar por casa, a ver, un faisán a la naranja con níscalos del Tibet es un plato que no te podemos cocinar, nos faltan conocimientos y tablas para ello, pero la cocina tradicional la dominamos.
El caso es que desde hace muchos años andábamos siempre fantaseando con abrir una pizzería, pero nunca veíamos el momento para ello, hasta que un local al lado de casa se quedó vacío. El local ya contaba con mala fama, ya que muchos negocios abrieron y al poco tiempo cerraron, pero eso a nosotros nos daba igual porque solo queríamos servir pizzas a domicilio; de hecho, no queríamos atender en mesa o eso creíamos... hasta que el círculo de clientes fue creciendo, y claro, muchos nos pedían comer allí, así que ya estaba el lío hecho. Tras abrir nuestras puertas a primeros de octubre del 2024 con un comienzo tímido pero esperanzador, fue a finales de noviembre cuando ya estábamos sirviendo desayunos, almuerzos y hasta meriendas... se nos fue de las manos hasta junio, no teníamos tiempo para nada de nuestra "otra vida", y es que Guti Pizzas lo absorbía todo (recordad que llevamos adelante también otros proyectos desde hace años).
En fin, soñábamos con la posibilidad de dejar una persona encargada pero la realidad en pocos meses se impuso: Los altos costes energéticos (luz, agua...), alquiler, impuestos, contratación de un empleado y un largo etcétera impedían que esto fuera posible.
Fue en junio cuando volvimos a nuestra idea primigenia, atender la pizzería únicamente los fines de semana y solo por la noche, pero una vez más la realidad hizo su acto de presencia. Un revés en términos de salud nos posicionó aún más en la realidad y se nos planteó una pregunta: ¿que estábamos haciendo con nuestra vida? Más cerca de los 50 que de los 40 sin descansar ni un sólo día al completo. Es decir, esclavos para obtener unas monedas extras a final de mes... Decidimos que no era sano esto, no. Sobre todo cuando Guti nació de una ilusión más que de una necesidad. Entonces si teníamos claro que Guti (tal y como estaba constituido) no nos hacía falta ¿para que seguir con algo que nos alejaba más de la calidad de vida que tanto nos había costado construir?
Por supuesto, echamos mucho de menos a Guti, nos encanta hacer pizzas y extrañamos mucho a los clientes, esos que ya se vuelven casi amigos, de los que nada más entrar en vez de pedir bebidas te dicen ¿cómo estáis? ¡Añoramos mucho eso!
Así que ahí andamos... dándole vueltas al coco de como volver a hacer pizzas sin que ello implique "hipotecar" nuestro tiempo más allá de lo necesario.
Esperando volvernos a ver pronto, os saludan con cariño, Julia y Tomás.