07/11/2020
Buenos dias!!!
No se muy bien cómo contaros como me siento en estos momentos en los que no hago más que leer el cierre de muchos negocios, principalmente de hostelería que es desde donde me llegan mas noticias, por razones obvias. Imagino que en otros gremios estarán del mismo modo. Pero lo haré de una manera sencilla, me siento fatal. Física, mental y emocionalmente cansada, aburrida, agobiada, triste, enfadada...una montaña rusa de sentimientos, casi todos malos. El hecho de cerrar un negocio, supone muchas horas en las que te has comido la cabeza pensando , no solo en una misma, sino también en las personas que trabajan conmigo, porque no solo yo vivo de Al Norte, sino que otras dos personas dependen de que vaya bien la cosa. Cuando inicias una actividad analizas los pros y los contra de la misma y una vez convencida de que es lo que quieres hacer te lanzas a la piscina con todas tus ganas. Esas ganas, la ilusión, tu propia fortaleza, tu convencimiento de que lo que haces esta bien, son las que consiguen que superes muchos escollos, y en este momento volvemos a tener un enorme escollo delante. He de decir que el verano ha sido muy bueno, nos ha servido a muchos/as para poder ir tapando las deudas generadas tras el cierre en marzo, viniendo del invierno, que, quienes vivimos en pueblos sabemos que es duro, económicamente hablando.
Ahora, como dicen los políticos, estamos en otro escenario, donde los malos seguimos siendo la hosteleria, la restauracion, el ocio nocturno...Me parece injusto el trato que se nos da. Ayer o anteayer se nos comunicaba nuevas medidas, que ya conocemos de los meses de marzo, abril y mayo, con reducciones de aforos y demás, y desde luego, me siento desarmada ante esta situación. Me parece bien que se tomen las medidas adecuadas para intentar bajar los contagios, lo que no me parece de recibo es el abandono que siento por parte de los poderes públicos, me da la sensación que me están diciendo "apañatelas como puedas" y bueno...aquí estoy apañandolas como puedo. Por el momento Al Norte no cierra, agotare todas mis energías y recursos por mantener vivo mi negocio, estoy harta de que no hagan más que poner palos en las ruedas. El problema de esta situación no está solo en la hostelería, se están equivocando de lleno. El problema está en la poca capacidad de nuestro sistema sanitario, diezmado por los recortes, para atajar la pandemia. Imagino que no será fàcil tomar decisiones que equilibren la protección de la salud con la economía, pero desde los despachos se ve todo de otra manera, nada que ver con la realidad y me parece vergonzoso.
Un saludo y cuidaos mucho