26/01/2026
Fue allá en el 1931... Cuando un hombre se le ocurrió poner un kiosco junto al arco de San Torcuato para despachar tejeringos, pionero en nuestra Guadix, y... ahí empezó todo. Don Francisco Serrano Guijarro y su señora María al timón de aquel barco, consiguieron que tres generaciones más navegarán en él a través del tiempo. Mis bisabuelos emprendieron este viaje con mucha ilusión, sacrificio y valentía.
Estoy emocionada y triste. Pues se nos quedan muchos momentos en este lugar, muchos recuerdos, muchos amigos y clientes...
y ¿sabéis lo más valioso? que pude compartir mi tiempo con mis abuelos y mis padres allí, desde mis primeros pasos.
Ya con 10 años, encima de una silla, fregaba vasos y lidiaba con la gente. Mis vacaciones de verano del cole me las pasaba allí ayudando. De vez en cuando mi abuelo me daba mil pesetillas. Hicieron de mi una persona digna y con muchos valores y nunca me separé de mis padres. En este kiosco estuve la mayor parte de mi vida trabajando. No olvidaré mis raíces.
Pero llega otra etapa en la vida donde al final del camino, por jubilación del jefe actual, mi padre y por motivos varios y ajenos al mundo, existen otros comienzos. Nada es eterno.
Gracias a todos los que han querido y abrazado a esta humilde familia, donde solo hemos intentado ofreceros el cariño que os merecéis y sobre todo deleitar el paladar al mundo; espero lo hayamos conseguido pues habrá sido una victoria y el orgullo del legado que dejamos en muchos corazones 🥰
Churrería Serrano se despide dando gracias a la vida por todo y por tanto!
( Inma Serrano )