22/05/2014
Por su contenido en hidratos de carbono, la lenteja es un alimento ideal para el aporte energético, pues se estima que el 55-60% de la energía diaria que necesitamos debe provenir de carbohidratos, por la ingesta de alimentos ricos en almidón o bien por las reversas de glucógeno presentes en nuestro organismo. Además, la principal energía que necesita el cerebro para funcionar es la glucosa, que encontramos en alimentos ricos en carbohidratos. En cuanto al aporte nutricional, es un alimento que destaca por su alto contenido en fibra, hidratos de carbono, vitamina B9(contribuye a la formación de células sanguíneas y glóbulos rojos, ayudando a prevenir la anemia y a mantener sana la piel), hierro (necesario para la síntesis de hemoglobina), vitamina B6 (buen depurador de hígado), magnesio, potasio, fósforo, zinc, proteína vegetal y calorías. El resto de nutrientes presentes en este alimento, ordenados por relevancia, son: vitamina B3, agua, vitamina B2, vitamina E, sodio, calcio, selenio, ácidos grasos polinsaturados, vitamina C, carotenoides, grasa, yodo, ácidos grasos monoinsaturados, ácidos grasos saturados y vitamina A. La lenteja, por su contenido en fibra, ayuda a que se den en el organismo las condiciones favorables para la eliminación de determinadas sustancias nocivas como colesterol o ciertas sales biliares, y colabora en la disminución de glucosa y ácidos grasos en la sangre. Por este motivo, los alimentos ricos en fibra son indispensables en una dieta que contemplen los macronutrientes.
Gracias al carácter hidrofílico de los carbohidratos, este alimento constituye también una fuente de obtención rápida de energía, al ser fácilmente atacado por las enzimas hidrolíticas.Este alimento resulta muy beneficioso para el organismo en situaciones de carencia de hierro, ya sean como consecuencia de hábitos alimenticios inadecuados, durante la menstruación o el embarazo, o tras accidentes u operaciones médicas donde se ha perdido sangre.
Si la evitas por la flatulencia que en ocasiones genera, prueba con dejarla remojar en agua durante 48h cambiando el agua cada día. Escurre y deja reposar al menos unas 6 horas para que despierte el grano, posteriormente cocina como más te guste.