07/05/2019
Después de catorce años al frente de El Caballo Blanco, el pasado domingo, 5 de mayo, fue el último día que abrimos. Durante todo este tiempo El Caballo Blanco ha sido escenario de las más diversas celebraciones: bautizos, comuniones, bodas e incluso funerales; momentos de alegría y de tristeza; rápidas comidas de trabajo y sobremesas casi interminables. El Caballo Blanco se convirtió en cierta manera en nuestra casa y nos quedamos con los buenos momentos vividos en él.
Hoy queremos dar las gracias a todos y cada uno de los clientes que han pasado por aquí porque sin ellos todo esto no hubiera sido posible.
También queremos agradecer a todos los que han formado parte de esta empresa porque de todos hemos aprendido de una u otra manera, pero de manera especial queremos destacar la labor de las personas que se han implicado en este proyecto y lo han hecho suyo.
Ahora son otras personas las que gestionarán nuestro local y les deseamos la mejor de las suertes.