14/08/2020
Poco más se le puede añadir al estupendo artículo que ha escrito el equipo de Las Noticias de Cuenca para marcar la jubilación de Basilio. Aunque parecía que este día nunca llegaría, después de 28 años muy intensos de trabajo, este 2020 La Bodeguilla de Basilio cierra sus puertas y nos despedimos de todos nuestros amigos.
Se podría escribir un libro con las anécdotas que podríamos rescatar desde que abríamos SCALA el 30 de julio del 92, cuando la juventud de Cuenca ya llenaba las Escalerillas del Gallo con los famosos tanques de patatas y los Cubalitros de Basilio.
Sin embargo, tres años después era cuando abríamos La Bodeguilla de Basilio, la que sería nuestra gran aventura. Fue entonces cuando queremos creer que revolucionamos la escena del tapeo en Cuenca y cuando empezamos a decorar las paredes de nuestro pequeño local con miles de fotografías antiguas de Cuenca y con esas fotos que nuestros amigos quisieron tomarse con Basilio para inmortalizar su paso por nuestra casa. Ya lo decía Dorito: “Basilio, te visitaron artistas, reconocidos pintores, afamados escritores y numerosos turistas, (…). Luego tu decoración, de antiguas fotografías, que evocan aquellos días de cuenca con emoción”.
El equipo de La Bodeguilla de Basilio está muy orgulloso de haber conseguido todos los logros que hemos sumado en estas casi tres décadas de trabajo: aparecimos en artículos de periódicos como el ABC, El País, Interview, ELLE, The New York Times o The Times de Londres. También fuimos mencionados en las mejores guías gastronómicas nacionales e internacionales y nunca olvidaremos cuando aparecimos en Televisión Española, en CCM Televisión, o en La Sexta. También nos hizo especial ilusión ser inspiración de poesías y de dos canciones que fueron escritas en nuestro honor. ¡Ah! ¡Y hasta obtuvimos la Q de Calidad!
Pero lo que de verdad nunca olvidaremos es el apoyo y la simpatía que nuestros clientes y amigos nos habéis brindado. Vosotros habéis sido nuestros mejores embajadores y habéis dado a conocer nuestra casa como vuestra, y eso es lo que nos ha hecho sentir más felices y orgullosos durante estos años.
Tampoco olvidaremos las colas que se formaban en la puerta antes de abrir para coger una de las mesas del comedor o para haceros un huequito en la barra. Ni tampoco olvidaremos esa gente disfrutando de su copa de vino buscándose en las fotos que un día se hicieron con Basilio, ¡O con San Basilio como le llamaban en Valencia! para ensenárselas a sus amigos, mientras posiblemente esperaban la ansiada cuarta tapa, o esas Patatas a lo Pobre o las Chuletillas de Lechal Asadas con Sarmiento.
Tampoco podemos olvidarnos de todos aquellos que habéis trabajado codo con codo con nosotros y los cuales habéis participado en el desarrollo de La Bodeguilla; sin vosotros este sueño tampoco hubiera sido posible.
Nos despedimos, sí, pero nos vamos llenos de orgullo, de buenos recuerdos y sobre todo del cariño que nos habéis dado todos estos años. Por eso no nos despedimos con pena sino con la alegría y satisfacción que nos da haber llegado tan alto como hemos llegado y de haber podido compartir todos los momentos que hemos compartido con todos vosotros. A todos los que hoy nos leéis, gracias por haber sido parte de la historia de La Bodeguilla de Basilio.
Su propietario, Basilio Lozano Valladolid, ha decidido jubilarse tras dedicar gran parte de su vida a este negocio, que deja con “la satisfacción del trabajo bien hecho”