06/01/2015
Y llegó el momento y no tengo palabras para agradecer todo lo que hemos vivido juntos en 22 años. Solo puedo deciros que gracias, gracias y miles de gracias por haber compartido conmigo tantos años.
Por el año 1993 tuve 2 hijos, el primero en semana santa, al cual le puse Piano Bar y el segundo en septiembre al cual le puse Javier. Tanto uno como otro me han dado satisfacciones porque han salido tal y como me propuse que saliesen y estoy orgullosa de ambos.
Quiero agradecer a mi familia todo el apoyo que me han prestado siempre, momentos dificiles por los que he pasado y siempre han estado ahí. Mis amigos de siempre, los que me sacaron de un agujero en el que no permitieron ni siquiera que llegase a entrar, y no quiero nombrar a nadie porque ellos saben quienes son.
A tod@s los que habeis pasado tras la barra de Piano Bar y que tampoco nombro por que no quiero olvidarme de ninguno y que me se vaya a molestar, espero haber sido una buena jefa.
A todos los amigos músicos que siempre habéis estado para echar un cable, tocando gratis a cambio de copas, grupos, dj's, .
A tod@ la gente que he conocido tras la barra, nuevos clientes de todas las edades y nacionalidades. Estoy muy orgullosa de tener un local de copas en un pueblo donde la convivencia, inmigrante con locales es perfecta, eso que le diga a un marroquí moro y a un negro, negro y no se lo tomen a mal, es motivo de satisfacción.
Bueno y así podría llevarme horas escribiendo...
Pero antes de acabar, tengo que dar infinitas gracias a mi gran apoyo en todo y en todas mis decisiones y en todos mis malos días y aguantarme con todo mi estres, y permitiendo que me vaya a casa y que el se quede con toda su santa paciencia aguantando hasta el final, hasta que el último cliente que le de la gana de estar allí, Te quiero amor mio, Juan Manuel Pérez Rodríguez, no se que haría sin ti y sin tu paciencia.
Asi que hasta siempre, amigos.
NOS VEMOS EN LOS BARES.