29/05/2026
En Argentina, una empanada no es una entrada cualquiera.
Es ese “che, probá una” antes de que salga la carne.
Es juntarse alrededor de la mesa, comer con la mano, hablar fuerte, reírse y empezar el asado como corresponde.
Acá en 𝐌𝐚𝐭𝐢𝐥𝐝𝐞 las servimos doraditas, sabrosas y bien rellenas, de esas que mordés y decís: “bueno, esto va en serio”.
Porque la empanada tiene eso: parece simple, pero cuando está bien hecha, te arma el plan.
Y si después viene parrilla, brasa y carne… mejor todavía.
Asado, brasa y producto. Así se vive en Matilde.