06/10/2011
Anoche, después de dos semanas de convalecencia tuvimos fuerzas mi chica y yo para bajar el Carrer Verdi y llegar a Terol, esquivar un andamiaje y sentarnos en la barra de la Pizzería Lucania II. (Bonito nuevo cartel, por cierto).
No voy a decir quién me atendió, porque Pere siempre está ahí con todo su equipo. Pero nos pedimos un par de refrescos y un par de esas "porciones de felicidad" que tanto echaba de menos.
Mi sorpresa fue que cuando nos trajeron esas porciones. Yo que soy amante del picante casi incontrolado. Vamos que soy de los que opina que el picante, en su justa medida, potencia los sabores intensos de carnes y demás. Agradecí cuando nos acercaron dos aceites a elegir.
Yo me decante directamente a por el picante, como os decía es el mío, es lo mío.
¿Sabéis que cuando alguien pide picante y tiene el miedo a tener insensibilizado el paladar y la lengua durante toda la noche por la intensidad del mismo...? Pues mi sorpresa fue que no, que estaba perfectamente equilibrado. Un "perfume" picante perfecto para la porción que estaba tomando.
Lo bueno no fue esto, que va, fue la grata sorpresa de la noche. El otro "perfume" de hierbas.
Cuando yo ya estaba satisfecho por el sabor que acababa de disfrutar, me animaron a probar el otro viajero inesperado.
QUE BUENO!! QUE EQUILIBRIO!!
Cuando lo probé no paraban de pasar por mi cabeza un sinfín de alimentos que podría acompañar perfectamente este "perfume herbal".
Yo solo quiero, que ya que lo he probado, que no sea eventual.
Que se lo curren en Lucania II y cada vez que yo, o cualquiera que vaya, tenga derecho a su degustación.
Por eso os he explicado este rollo:
Como si de un anuncio de perfumes se tratara.... Lucania's Parfums Barcelona.
NO SIN MIS PERFUMES
¿algu ho havia de dir!