29/10/2024
En la Chula,
la huesuda llegó a festejar,
con un tequila en mano,
bailó y empezó a cantar.
“¡Ay, vida mía!”, dijo el esqueleto,
“brindemos por el amor y el secreto,
que aunque hoy no tenga cuerpo,
el tequila me hace sentir completo.”
Un par de calacas se unieron al canto,
con su jarrito llenaron el manto,
“¡Que nunca falte el tequila,
ni el sabor de los Nachos supreme en este festival!”
Los mu***os danzaban bajo la luna,
el tequila era su fortuna,
y al amanecer, entre risas y juegos,
la Chula vibraba con recuerdos de ciegos.
Así la Muerte, con gracia divina,
disfrutó de la fiesta, la vida se adivina,
pues aunque el cuerpo ya no está presente,
en cada trago, el alma se siente.