07/09/2026
A Altea hay que venir con tiempo.
Para perderse por su casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural. Para entender por qué en los 60 y 70 tantos artistas llegaron buscando reposo, luz e inspiración. Para ver cómo ese alma de pueblo marinero sigue ahí, entre calles blancas, cuestas, miradores y Mediterráneo.
Altea tiene algo difícil de explicar, pero muy fácil de reconocer cuando estás aquí. Y en Greenwich, seguimos disfrutándola desde la mesa.