28/08/2026
Parece que para tomar café de especialidad ahora hay que aprobar un examen.
Reconocer notas. Saber de procesos. Tener determinado equipo. Comprar determinados cafés.
Y no.
Nos encanta aprender sobre café, hablar de orígenes, variedades, procesos y sabores. Pero todo eso debería ayudarnos a disfrutar más, no a sentir que sabemos menos que el de al lado.
El mundo ya nos exige bastante.
El café puede ser ese pequeño momento del día en el que no tienes que demostrar absolutamente nada.
Prepararlo. Sentarte. Beberlo.
Y disfrutar.
El café no es una competición.