20/08/2026
𝗡𝗼 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝗲𝘀𝘁á 𝗽𝗲𝗿𝗱𝗶𝗱𝗼 🤔
Un buen día de agosto, va nuestro ternasquico Yoel y le dice al chico guapo:
—Papá, ¿me enseñarías a cortar un pollo 🐓?
Y hoy, en casa, hemos comido pollo 🍗.
Podría parecer una cosa pequeña.
Casi insignificante.
Un pollo, un cuchillo y un padre enseñando a su hijo.
Pero no. Aquí hay revolución 😏💪🏽.
Porque todavía quedan jóvenes a los que sí les importa de dónde vienen los alimentos. Jóvenes que quieren saber qué hay detrás de lo que comen, que entienden que la 𝗰𝘂𝗹𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗮𝗹𝗶𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗿𝗶𝗮 también se aprende en la cocina y que la autonomía empieza, muchas veces, por saber prepararte tu propia comida.
Atiende,que no todo sale de una bandeja de plástico‼️‼️
Y que, si nuestras abuelas👵🏼 levantaran la cabeza y vieran que hemos convertido un pollo entero en Fingers o nuggets congelado, probablemente volverían a acostarse 😅🤣
Pero hay esperanza 😎
Porque también hay zagalería que quieren aprender a gestionar un pollo entero. A saber qué parte sirve para qué. A guardar la carcasa para hacer caldo. A sacar las pechugas para rebozar o hacer al ajillo. Y a convertir el resto en un buen guiso de esos que exigen pan y una cierta falta de vergüenza a la hora de rebañar el plato.
Y esto, aunque parezca una tontería, también es independencia. Es economía. Es autonomía. Es cultura.
Es saber que comer no consiste únicamente en abrir un envase y darle al microondas.
Porque aprender a cocinar también es aprender a decidir. A aprovechar. A no depender de que alguien haya pensado por ti cómo, cuánto y en qué formato tienes que comer.
Así que sí: quizá 𝗻𝗼 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝗲𝘀𝘁é 𝗽𝗲𝗿𝗱𝗶𝗱𝗼.
Mientras haya jóvenes preguntando cómo se corta un pollo, todavía hay esperanza. Y mientras haya padres dispuestos a enseñarles, el 𝗣𝗼𝗹𝗹𝗼 𝗮𝗹 𝗰𝗵𝗶𝗹𝗶𝗻𝗱𝗿ó𝗻 está asegurado 😜.
Eso sí, no olvidemos que también hay que enseñarles a fregar 🤣🤣