09/03/2024
Dónde estaré yo que no me entero.
Sale la señora presidenta de los madriles con una ristra de tonterías, pos obvias, para rematar con la derecha, diciendo que “no está de acuerdo con lo que está pasando en España”, dando a entender qué España es verdadero caos, vamos que es un despelote, como si tuviéramos encima todas las plagas de Egipto a la vez.
Habrá que decirle a esta señora que ponga en orden sus licencias históricas y se aclare, porque nos va a confundir tanto que no vamos a saber de dónde venimos ni a dónde vamos. Que yo sepa, las gentes están de cervecita y su vinito, como ella quiere y muy tranquilos porque saben que en Madrid no se van a encontrar con su ex.
Claro que escuchando al señor Feijoo en Europa dónde ha presentado una España llena de brujas en el bosque entre derechos humanos corriendo de Sánchez, que, por cierto, los mismos colegas les han dicho –quillo, tas pasao cinco pueblos con tanto catastrofismo. Las exageraciones ya, no se las cree nadie, y menos si vienen con el mantón de chulapa de Lavapiés, de la mano de un andalucismo de señorito, que se lleva mucho en el PP.
Para remate en señor Feijoo que ha pintado en Europa, una España, no democrática y vigilada quizás, por la policía patriótica del Sr. Fernández y Villarejo. Hay demasiadas tonterías aderezadas de mucha mala educación en la política, que da asco, señores, ascos escucharles, con tanto como les gusta la fruta. Como no le pongamos puertas a este vallado los garrotazos de Goya y escribiera Machado se van quedar chicos.
Pero prosigue el señor Feijoo con un capotazo por la derecha “la amnistía será la partera de unos presupuestos sociales”. O sea que, se estaba delatando o adelantando lo que hará si llega a Presidente del Gobierno. Pero esto pasa por estar eternamente cabreados que no distinguen lo que es un Gobierno corrupto. Un gobierno corrupto, por ejemplo, es que, de 14 ministros, 12 hayan pasado por el cuartelillo. Sí sale uno de 19, habrá que decir, le han metido un gol y salió uno corrupto, hasta ahora. O también hacer una sede con dinero negro, repartir sobres a diestro y siniestro, pero sobre todo, son sordos, porque hay que tener un buen tapón para que un presidente de un partido y su tesorero en el despacho de al lado esté haciendo virguería con las cuentas A, B, y C, y no se entera. O defenestrar a un dirigente del partido por intuir que había corrupción, posiblemente, en la CCAA de Madrid. Tío ¡Vente pa España! Que estás haciendo ridi.