30/09/2026
Problema: la ce***za no se fosiliza. Se bebe y desaparece.
Entonces, ¿cómo se demuestra que alguien la elaboró hace cinco mil años?
Con lo que deja pegado. Cuando la ce***za reposa en un recipiente forma una costra pálida y dura de oxalato cálcico, lo que los cerveceros de hoy llaman piedra de ce***za. Sobrevive milenios. A eso se suman los granos de almidón deformados por la germinación y el calor, los fitolitos —esqueletos microscópicos de sílice que dejan las plantas— y el análisis químico de los restos absorbidos por la cerámica porosa.
Con esas herramientas se dibuja un mapa.
En Godin Tepe, en los montes Zagros del actual Irán, unas jarras de hacia el 3400 a.C. conservaban ese depósito amarillento en sus ranuras. El análisis se publicó en *Nature* en 1992 y sigue siendo una de las evidencias químicas más citadas.
En Jiahu, en China, hacia el 7000 a.C., había una bebida fermentada de arroz, miel y fruta. Fermentada, sí. Ce***za tal y como la entendemos, no exactamente.
Y en Europa, en la cova de Can Sadurní, en Begues, cerca de Barcelona, aparecieron restos de hacia el 3000 a.C. considerados de las evidencias cerveceras más antiguas del continente.
Cuatro sitios, tres continentes, ninguna conexión entre ellos.
Keep on rocking
***za