21/09/2026
🌧️⛰️ En la cosmovisión andina, los tiempos de la tierra son sagrados y la naturaleza responde al clamor de sus guardianes. Tras jornadas agobiantes de fuego y ceniza, el cielo se cubrió de un manto gris y comenzaron a registrarse lloviznas y chubascos ligeros en distintos sectores de la provincia de Imbabura. Aunque se trata de precipitaciones débiles y dispersas —acompañadas de temperaturas que rondan los 23°C y vientos suaves del este—, cada gota caída sobre cantones como Otavalo e Ibarra representa un bálsamo gratificante que calma la sed del pajonal y mantiene viva la esperanza colectiva. Hacia la noche se espera que el ambiente refresque hasta los 12°C bajo un cielo nublado. Para nuestras comunidades, este leve rocío no es solo un dato atmosférico: es el abrazo oportuno de la Pachamama que viene a acariciar las heridas del Tayta Imbabura y a renovar las fuerzas de quienes defendieron la montaña.