13/07/2020
UN RECUENTO DE LA HISTORIA PARA LA MEMORIA
El 01 de mayo de 1965 don Jacinto Meneses y su esposa la señora (+) Lilian Huaypatín, compran el restaurante “Chifa Chang” ubicado en el Palacio Arzobispal de la ciudad de Quito, fue así que junto a sus tres hijos, Patricio, Pablo y Ana trabajaron aprendiendo la naturaleza del negocio para convertirlo al poco tiempo en uno de los mejores restaurantes del centro de la capital.
Al finalizar el contrato, a mediados del año 1970, el restaurante se muda a unas dos cuadras al oriente sobre la calle Chile justo diagonal al convento de San Agustín desde ese momento se crea la empresa “Meneses e Hijos Administración de Restaurantes Compañía Limitada.”
En el año 1973 la casa sufre un incendio, más esto no desanima a sus propietarios, es más, aprovecharon para remodelar el restaurante y ampliar la oferta culinaria, en 1974 abre el primer restaurante tipo self-service de Quito; en el año de 1976 para atender una creciente demanda culinaria, abren “El Cucurucho de San Agustín” en el primer piso del local como un exclusivo restaurante con servicio de bar para los altos ejecutivos citadinos de la época; en los años 80 en una sección del local, abren la Pastelería y la Panadería para ofrecer a la distinguida clientela una variedad de pasteles y panes tradicionales.
Con el advenimiento de nuevas generaciones se inaugura una cafetería estilo americano en la cual se ofrecen una amplia gama de comida rápida, y en los años 2000 se apertura el servicio de Pizzería y se adicionan al menú de la cafetería un delicado menú italiano, dentro del cual se incluyeron platillos como la lasaña, canelones y tallarín a la boloñesa.
Desde ese entonces la Cafetería Meneses e Hijos con una tradición familiar, sirvió con gusto a todos sus clientes los mejores platillos en el Centro Histórico de Quito, innovando a lo largo del tiempo con nuevas recetas y excelente comida.
ESTIMADOS CLIENTES Y AMIGOS
No ajenos a la crisis económica por la que está atravesando el mundo, y en la que hemos sido fuertemente afectados, nos vemos obligados a tomar la dura decisión de cerrar nuestras operaciones.
La Cafetería Meneses e Hijos, cuya tradición familiar de más de 50 años, desea agradecer a sus clientes y amigos por haber hecho de nuestra oferta gastronómica, un referente en el centro histórico de la ciudad.
Por nuestro establecimiento pasaron muchas generaciones de clientes y colaboradores, nos vamos con la satisfacción de haber brindado siempre productos de primera calidad.
Pablo Ramírez R.
Gerente.