08/03/2023
María, la madre de Jesús
EJEMPLOS DE FE | MARÍA
Sobrevivió al dolor de una espada
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MARÍA cayó de rodillas. El dolor era indescriptible. En sus oídos retumbaba el último gemido de dolor de su hijo antes de morir, tras sufrir horas y horas de tortura. El cielo llevaba rato oscurecido, aunque era pleno día. Entonces, la tierra se sacudió con violencia (Mateo 27:45, 51). A María debió parecerle que Jehová estaba hablándole al mundo, diciéndole que no había nadie a quien le hubiera dolido más la muerte de Jesús que a él. No dudó. Dejó de temer abrazada por Dios. No se turbó. No dejó de luchar. Una madre no abandona al hijo mu**to, al hijo enfermo, al hijo solo,
Allí, en el Gólgota, o “Lugar del Cráneo”, mientras las tinieblas daban paso a la luz del atardecer, María lloraba a su hijo (Juan 19:17, 25). De seguro estaba inundada de recuerdos. Probablemente le viniera uno en particular a la mente: treinta y tres años atrás, ella y José habían llevado a su querido bebé a Jerusalén para presentarlo en el templo. En ese lugar, un anciano llamado Simeón comenzó a profetizar por inspiración. Predijo cosas extraordinarias sobre el niño, pero también mencionó que, un día, María sentiría una larga espada atravesarle el corazón (Lucas 2:25-35). Solo en ese momento tan trágico logró comprender el significado de aquellas palabras. Jesús habló de un sufrimiento que es fecundo: El dolor de la mujer cuando da a luz. Es uno de los dolores más grandes que puede padecer una mujer y, sin embargo, da fruto y ese fruto es vida, vida para el mundo. Esto indica que existen dolores fecundos.Gracias madre Amable .Amén 🙏