02/06/2026
Correr me enseñó algo que nunca esperé:
el running y el tatuaje tienen muchísimo en común.
Ambos requieren paciencia cuando quieres resultados rápidos, precisión cuando estás cansado, y disciplina incluso en los días donde no hay motivación.
Aprendí que avanzar lento sigue siendo avanzar.
Que la incomodidad muchas veces es parte del crecimiento y que compararte solo te desconecta de tu propio proceso.
Hoy entiendo que tanto en el deporte como en el arte, lo que realmente transforma no es un momento de inspiración…sino lo que haces constantemente.
El running no solo fortaleció mi cuerpo.
También sigue fortaleciendo mi mente y mi forma de crear.
🏃♀️