02/11/2021
Hay referentes muy fuertes sobre el tema de la temporada que coincide con lo que los indígenas lo llamaron el Aya Marcay Quilla, donde se conecta este mundo con el mundo de los mu***os, que para ellos no estaban mu***os simplemente habían trascendido a otro mundo, a otra nueva vida. Era la temporada donde se abría la puerta a ese mundo donde estaban los seres queridos que habían trascendido y por eso hay estos elementos tan fuertes", explicó el chef Miguel Burneo, docente investigador de la Escuela de Gastronomía de la Universidad de las Américas (UDLA).
El especialista cuenta que antes se tenía la tradición de desenterrar a los mu***os para compartir con ellos esta temporada. Sin embargo, la colonización tuvo impacto fuerte en la tradición que desterró esta visión y práctica lo que derivó que se introduzca otra manera de 'compartir' con ellos.
"Hay una versión del pueblo Kitu Kara que como ya no podían tener el contacto con sus seres queridos en el momento que comenzaron a visitar la iglesia, se comenzó a formar inicialmente de zapallo, que era un ingrediente que se usaba mucho en el pueblo andino, una especie de tortilla, por decirlo así, porque no llegaba a ser un pan en ese entonces, formando o representando al finado, en este caso, al ser querido, esta es una de las teorías que se maneja por allí y que después de la colonización, llega la panificación, ya se comenzaron a hacer panes, por eso se dice que las primeras guaguas de pan, eran rellenas de dulce de zapallo, dulce de zambo", relata.
Con el transcurso del tiempo, esto fue modificando y sobre el siglo XIX ya se tiene registro de estos platos que eran parte de la tradición oral de los antepasados. En varias generaciones se había convertido en una tradición que los mayores de la familia. como abuelos, prepararan la bebida y consumirla en familia.
El simbolismo de este plato está dirigido hacia que la guagua de pan representa al difunto, mientras que la colada o mazamorra morada es la sangre.