31/08/2018
Este pasado sábado Jean François (le gusta que le llamen Juan Francisco) y su esposa Veronique habían anunciado un ágape de última cena y y yo no queríamos perdernos el festín.
Una experiencia única en un chalet de Jarabacoa, donde la familia nos reciben en su casa, sus dos buenos mozos hijos son los camareros, desbordantes de educación y respeto.
Juan Francisco y Veronique estaban complacidos por la visita, pero mi esposa y yo nos sentimos aún más honrados, felices y emocionados.
Jean François es un mago de las moléculas de los sabores. Entendido en Vinos, va guiando, como pez en el agua, al comensal sumergiendolo en un mundo extraordinario.
Cuando ya la noche habia cedido su turno a la madrugada y los efectos del vino se habían dormido, me regaló su libro de Papilas y moléculas y nos fundidos en un hasta la próxima, que espero que sea pronto. Porque estoy seguro de que habrá por mucho tiempo.
Quiero agradecer a .rd porque me mima y me asesora para sentirme más cómodo y elegante en mis paseos.