25/09/2026
Crisis en Samaná: Comerciantes de Sánchez denuncian inminente quiebra por facturas eléctricas de hasta RD$76,000 y medidores "inaccesibles".
Por Federico Rutan
Los afectados exigen la intervención urgente de Pro Consumidor y la Superintendencia de Electricidad ante la instalación de "contadores en el aire" que impiden auditar el consumo, situación que amenaza el aparato productivo del municipio.
SÁNCHEZ, SAMANÁ.- El sector comercial y residencial del municipio de Sánchez, en la provincia Samaná, atraviesa una de sus peores crisis operativas.
Decenas de pequeños y medianos empresarios han lanzado un grito de auxilio al Gobierno central, denunciando un estado de "asfixia económica" provocado por aumentos desmedidos en la tarifa eléctrica y la imposibilidad de auditar sus propios consumos.
El origen de la indignación radica en lo que los munícipes califican como una barrera estructural impuesta por la empresa distribuidora de electricidad: la instalación de medidores directamente en el tendido eléctrico aéreo.
Esta colocación estratégica en lo alto de los postes anula por completo el derecho del consumidor a realizar una lectura visual de su contador, dejándolos en un estado de total indefensión frente a los incrementos drásticos reflejados en sus recibos.
Las facturaciones correspondientes al ciclo de septiembre han desatado la alarma generalizada, revelando cobros que los usuarios tildan de irreales.
El testimonio de Frank Espino, propietario de una pescadería local, ilustra la gravedad de la situación, que según relató, la factura operativa de su negocio, que solía promediar entre RD3,000 y RD4,000, experimentó saltos progresivos hasta alcanzar los RD48,000, luego RD63,000 y, más recientemente, la exorbitante suma de RD76,000.
De igual forma, el cobro en su residencia superó los RD11,000.
El impacto golpea de manera transversal a todos los emprendedores que intentan sobrevivir en la zona.
Evaristo Cruz Rodríguez, otro comerciante afectado, explicó que su tarifa se duplicó de RD6,000 a más de RD12,000.
En un intento desesperado por mitigar el impacto, Cruz Rodríguez optó por desconectar sus congeladores durante la noche; sin embargo, asegura que, aun con los equipos apagados, el monto de facturación continúa multiplicándose.
Para los dueños de pequeños colmados el panorama es igualmente crítico. Los minoristas reportan alzas consecutivas que superan los RD$10,000 mensuales, cuestionando cómo podrán mantener a flote sus operaciones con ingresos diarios que apenas logran cubrir los costos básicos.
La crisis tarifaria también ha permeado los hogares, donde familias de Sánchez denuncian que facturas que históricamente rondaban los RD1,200 se han disparado hasta los RD5,000, mientras que ciudadanos de escasos recursos, cuyos consumos se limitan a un abanico y bombillos básicos, reportan cobros que rozan los RD$1,000.
Ante este panorama, calificado como un "atropello" y una "violación a los derechos del consumidor", las fuerzas productivas y sociales de Sánchez hacen un llamado directo al presidente de la República.
Los afectados exigen la intervención inmediata de la Dirección Nacional de Protección al Consumidor (Pro Consumidor), la Superintendencia de Electricidad (SIE) y las altas gerencias de la empresa distribuidora para que se ordene la reubicación inmediata de los medidores a un nivel accesible y se inicie un proceso de revisión exhaustiva de los saltos tarifarios que hoy mantienen en vilo la estabilidad social y económica de este municipio nordestano.
"Los comerciantes advierten que, de no producirse una intervención estatal en los próximos días, se verán obligados a cerrar sus puertas, lo que desataría una crisis de desempleo en la zona.