25/02/2026
Dos noches.
Dos noches en las que la Crêperie Les Blonds dejó de ser solo una crêpería…
y se convirtió en puente.
Tuvimos el honor de recibir al talentoso chef , estrella Michelin,
y traer esa estrella con todo lo que significa a un espacio íntimo, cálido, casi familiar.
No era un reto pequeño.
Llevar la precisión, la exigencia y la sensibilidad de una cocina estrellada a nuestro universo fue un verdadero desafío.
Pero el chef Valentin supo adaptarse, transformar el espacio, respetar nuestra esencia… y elevarlo todo.
Durante dos noches fuimos transportados a Francia.
A través de los sabores, las texturas, la técnica y la emoción.
Cada plato era memoria, disciplina y poesía al mismo tiempo.
Gracias a todos los que participaron y confiaron en esta experiencia.
Ustedes hicieron que la mesa se convirtiera en historia.
Un agradecimiento especial a nuestros colaboradores:
– por la vajilla en cerámica hecha a medida, piezas únicas que abrazaron cada creación como si fueran parte del relato.
– por las flores comestibles que añadieron matices de color, delicadeza y vida a cada plato. Pequeños detalles que marcaron grandes diferencias.
– Las Terrenas – por los productos prime, frescos, nobles, esenciales para construir una cocina sincera.
– por acompañar cada plato con vinos que dialogaron con la cocina y la elevaron con armonía perfecta.
– por su ayuda constante, por la atención minuciosa a cada detalle y por haber preparado una mesa simplemente magnífica. Cada elemento hablaba, cada textura sumaba, cada gesto tenía intención.
Gracias también a .rd por capturar estos momentos que ya forman parte de nuestra historia.
Fueron dos noches irrepetibles.
Dos noches que nos recordaron por qué hacemos lo que hacemos.
Y esto… apenas comienza.