09/05/2024
Sopita de miel
Aunque se llaman sopas, estas delicias no son líquidas. Su origen se remonta a los antiguos cañaverales de La Palma (España), establecidos en la isla durante el siglo XVI. Durante los trabajos de elaboración de la miel, surgían sobrantes denominados “espumarajes” que eran aprovechados por los trabajadores empapando en el jarabe trozos de pan duro. Más tarde comenzaron a añadirse otros ingredientes para aromatizar. Casualmente, el fin de la producción solía suceder en fechas cercanas a carnavales, por lo que poco a poco esta receta se fue asociando a la celebración, convirtiéndose en tradición.
Esta receta llega a Cuba con los españoles.
Ingredientes
• 460 g de pan del día anterior
• 690 mL de melado de caña
• 70 g de anís en grano
• 6 g de canela en rama
• 2 g de nuez moscada
• 2 g de cáscara de limón
• 230 g de ajonjolí
• 230 g de maní
Procedimiento
Cortar el pan en rodajas de 0,5 cm. Colocar el melado de caña en una cazuela. Tostar el maní, descascararlo y molerlo. Tostar el ajonjolí. Rallar la nuez moscada. Cocinar el melado de caña, el anís, la canela, la nuez moscada y la cáscara de limón.
Cuando comience a hervir disminuir el fuego. Retirar y dejar refrescar. Remojar las rodajas de pan en la preparación. En una placa polvoreada con una parte del maní y del ajonjolí mezclados, colocar las rodajas de pan, polvorearlas con el resto del maní y del ajonjolí. Presentar las porciones en platos para postres o en fuentes, dispuestas de forma artística.
Chef Steve Williams