16/12/2019
Nos interesa compartir un poco acerca de nuestro trabajo diario, adicional al que realizamos en nuestro “Huarique” (local de comida); y es que la buena sazón y la que viene con criterio, depende de una buena mano y de un buen ojo.
Diariamente, recorremos los diferentes mercados que representan la chabacanería costarricense, es decir la informalidad tica. Entre desintonías estéticas urbanas, hasta contacto visual con redes de negros ( sin intenciones peyorativas), dominicanos, que entre mercados buscan satisfacer sus propios intereses, a veces de forma violenta.
Entre tanto dinamismo social, nos adentramos, para seleccionar directamente los insumos que utilizamos, y nos gusta hacerlo, porque sabemos que quien degusta nuestros clásicos criollos, reconocen no sólo nuestro esfuerzo y dedicación, sino nuestro conocimiento y pasión.
Se aprende muchísimo, de estas experiencias, desde sensibilizarse, hacer amigos cada uno con su propia historia, hasta entender que al final somos todos, sin excepción, personas horizontales. Es allí donde desaparecen los círculos, los clanes, los grupos. Sos vos contra la realidad. Todo esto tan alucinante, a partir de una iniciativa de comida criolla sur americana.
Gracias a todos nuestros seguidores.