22/02/2026
Hay recetas que nacen del territorio.
Y otras que nacen del mar.
Partimos de una salsa de tomate fresca, cocinada lentamente hasta revelar su dulzura natural.
La infusionamos con chile panameño, sutil pero vibrante, que despierta el paladar sin dominarlo.
La abrazamos con leche de coco cremosa, que aporta profundidad y balance.
Luego llegan los protagonistas:
Mariscos seleccionados de la costa Pacífica, en su punto exacto de cocción.
Jugosos y frescos.
Se sirve humeante, acompañada de patacones artesanales, prensados y dorados al instante, crujientes por fuera, suaves por dentro.
Perfectos para sumergir, para compartir, para disfrutar sin prisa.
La Cazuela del Golfo no se come…
se vive en Brumas Restaurante