06/12/2025
Mañana domingo es el día de velitas y ya se siente en el ambiente, en las luces, en las conversaciones, en esa nostalgia que llega sin pedir permiso. Hoy vine aquí, quizá buscando compañía, quizá solo un lugar donde no tener que explicarme.
Pedí un café y me senté a trabajar. Pensé en quienes mañana tendrán la casa llena, y también en quienes, como yo, encenderán una vela a solas. No con tristeza, sino con una mezcla extraña de gratitud y vacío aprendidos con el tiempo.
A veces la soledad no duele… enseña.
Nos recuerda todo lo que hemos sido capaces de sostener cuando no había nadie más alrededor.
Mañana encenderé mi vela con calma. No pediré milagros, pediré claridad. Porque incluso en estas fechas, estar solo también puede ser una forma de acompañarse.
Algunas luces no se encienden en grupo.
Pero igual abrigan el alma.
Gracias por existir☕🕯️