21/12/2025
No es solo un reconocimiento. Es la confirmación de una vida construida paso a paso, con raíces profundas en el campo, con fe sostenida en los momentos difíciles y con trabajo honesto como bandera. Hoy, Silvia María Rojas Mejía, mujer del Ariari, hace parte de las 11 mujeres exaltadas en el departamento del Meta con el Sello “Hecho por Mujer Metense”, un reconocimiento oficial que valida no solo un emprendimiento, sino una historia de vida.
Con voz firme y agradecida, ella misma lo dice: este logro no habla solo de ella. Habla de una historia colectiva. Del Sello Hecho por Mujer Metense y del Permiso Oficial de Uso de la Marca PAISSANA para sus productos de café, sellos que respaldan un camino recorrido con esfuerzo, legalidad, impacto social y profundo amor por el territorio.
Su historia comienza en el campo. Viene de una familia agricultora, de padres que hoy ya no están, pero que le enseñaron valores que siguen vivos: que la tierra se respeta, que el trabajo dignifica y que la palabra vale. A ellos dedica este logro, convencida de que desde el cielo siguen acompañando cada paso.
Recuerda también a sus maestros de primaria y bachillerato, quienes sembraron liderazgo y vocación de servicio. Como personera estudiantil aprendió que la voz no es para callar, sino para defender, construir y transformar. Ese aprendizaje la llevó, más adelante, a ejercer como comunicadora social empírica, entendiendo que la palabra también puede sanar, inspirar y cambiar vidas.
Su formación como profesional en Seguridad y Salud en el Trabajo fortaleció otra convicción: cuidar la vida es una responsabilidad social. Pero, por encima de cualquier título, Silvia tiene claro que su mayor logro ha sido ser madre cabeza de familia. A su hija dedica este reconocimiento, motor de cada desvelo, de cada caída y de cada vez que decidió volver a empezar.
En su camino no estuvo sola. Agradece a su familia —hermanos, tíos, sobrinos— por sostenerla, a sus amigos y a quienes la han acompañado desde las redes sociales, creyendo incluso cuando el proceso no era fácil y los resultados aún no se veían.
Desde Llanerísima Coffee y la Asociación Somos Ariari, hoy renueva su compromiso: crear más espacios para las mujeres, para los emprendimientos con enfoque social, para quienes tienen talento, historia y productos, pero necesitan una oportunidad para mostrarlos. En su visión caben las mujeres que reconstruyen su vida emprendiendo, los hombres que creen en el desarrollo con equidad y los sueños que nacen del campo y se convierten en empresa con propósito.
Si su historia logra inspirar a alguien a no rendirse, a rediseñar su proyecto de vida o a creer de nuevo, entonces todo ha valido la pena. Porque, como ella misma lo expresa, esto no es éxito individual. Es fe en acción, raíz campesina y compromiso social. Y apenas está comenzando.