16/09/2026
Daniel nos cuenta que en medio de los daños, entendió algo que el campo le había enseñado desde siempre: que la tierra da y también exige, y que la verdadera resiliencia no está en evitar la adversidad, sino en levantarse después de ella.
Hoy, más que nunca, sabe que lo material se repara, pero lo que realmente importa (la familia, la comunidad, el trabajo de la tierra) es un privilegio que no se puede dar por sentado.
Belaroma sigue en pie, como el campo colombiano: golpeado, pero de pie 🙏☕