11/09/2026
👉👉 Los maestros ya no pueden regañar, ya no pueden reprobar, y todavía les reclamamos por qué los niños ya no aprenden.
Antes, si el maestro te llamaba la atención, en tu casa te iba peor. Hoy, si el maestro llama la atención, el que la recibe es él: el papá llega a reclamar, la directora le pide que no haga olas, y el niño aprende que nadie le puede decir nada.
Les quitamos la autoridad y después les exigimos resultados. Les pedimos que eduquen, pero que no corrijan. Que enseñen, pero que no reprueben. Que formen, pero sin incomodar a nadie.
Y no es que los maestros no quieran. Es que ya no los dejamos.
El problema no es que los niños ya no respeten. Es que muchos adultos dejaron de corregir, educar y dar ejemplo. Y el primer lugar donde se nota es en el salón de clases.
Un maestro no puede hacer en seis horas lo que en casa se deshace en dos.
Si tu hijo no respeta, ¿a quién se lo aprendió?