01/03/2019
Aquí una buena conversación en el Diario la Segunda, de nuestro chef sobre su historia de vida y la cocina que hacemos en el .
por Javiera Benavente
Francisco Mandiola, chef y socio del Europeo —elegido mejor cocinero y mejor restaurante en los ránkings que hacen tanto Wikén como el círculo de Cronistas Gastronómicos de Chile—, estuvo a un paso de dedicarse al tenis. A los 10 años empezó a jugar, pero a los 16 lo dejó. Entrenaba para competir en el Orange Bowl, pero las cosas no resultaron como esperaba.
El tenis y la gastronomía tienen varios puntos en común: ambos requieren precisión en los detalles y exigen un esfuerzo personal importante. Con 43 años, Mandiola tiene algo de eso: perfeccionista, de gran técnica, un vanguardista de la cocina.
Bajo el mando de Carlos Meyer, El Europeo marcó una época en la gastronomía santiaguina, y no fue fácil para Mandiola asumir el desafío de redefinirlo. Le compró el restaurante a Meyer en 2011 junto a sus ex socios, la familia Cisternas.
Luego de un periodo de 4 años, por un “desgaste natural”, las cosas se complicaron y Mandiola decidió salir. “ Igual, al final nunca me fui del Europeo. Hubo muchas intenciones de que alguien se asociara conmigo. Hasta que decidí retomarlo, pero en una opción más familiar, influido por el hecho de que mi mamá murió hace dos años. Ahí armamos este grupete entretenido de socios amigos, a principios del 2017: los hermanos Maximiliano, Juan Pablo y Domingo Raide, Julio, Sebastián y Francisco Mandiola y Pablo Maestri.
“En un momento pasaron muchas manos en la cocina y el restaurante se fue abajo”, reconoce. Hoy, abriendo una nueva etapa de consolidación, está enfocado en un menú con productos locales, de norte a sur, haciendo un recorrido por la extensa geografía chilena. “Al retomarlo no pensé que iba a ser tan difícil, pero ahora estamos en un buen momento. Ha sido súper agradable, somos todos amigos, muy yuntas, cada uno tiene un rol distinto. El Europeo es un comedor totalmente cambiado. La música, la ambientación, la arquitectura, la calidez, todo es distinto. Tiene alma este lugar”.