31/07/2026
De la rusticidad del bosque a la delicadeza de la alta pastelería. El viaje de nuestra avellana nativa continúa en la cocina. Aquí puedes ver el contraste: arriba, el fruto en su estado natural, con esa cáscara oscura y protectora que resistió el invierno maulino. Abajo, el corazón del fruto tras pasar por un tostado artesanal preciso que despierta sus aceites esenciales, revelando un color dorado y un aroma intenso, amaderado y profundamente elegante.
Este es el ingrediente estrella. El pilar de una receta gourmet que rinde homenaje a sus orígenes y que muy pronto vas a poder descubrir.