22/07/2026
El invierno siempre ha sido invierno en este rincón del Wallmapu. Los ríos tienen memoria. Los bosques guardan historias. La lluvia, el viento y el frío forman parte de los ciclos de esta tierra mucho antes de que nosotros estuviéramos aquí. No se trata de temerle a la naturaleza, sino de aprender a comprenderla, respetarla y convivir con ella.
Quizás este sea un buen momento para salir a caminar, escuchar el río, observar los árboles, respirar más lento y volver a conectar con nuestro entorno. Porque cuando aprendemos a mirar hacia afuera con atención, también comenzamos a mirar hacia adentro.
Vivimos en un territorio inmensamente hermoso. Nadie cuida lo que no conoce, y difícilmente amamos aquello con lo que nunca nos detenemos a contemplar.
A veces olvidamos que cuidar el territorio también es un acto político. Y no hablo de partidos políticos. Hablo de la política en su sentido más profundo: la forma en que decidimos convivir, participar y construir comunidad. Somos seres políticos porque vivimos junto a otras personas. Cada decisión que tomamos tiene consecuencias: cómo consumimos, cómo nos relacionamos, cómo votamos, cómo participamos, cómo educamos a nuestros hijos y cómo cuidamos el agua, los bosques y los ríos.
Los derechos humanos y los derechos ambientales no son caminos separados. Son parte de la misma conversación. No puede existir bienestar si destruimos el lugar que nos sostiene, así como tampoco podemos proteger la naturaleza olvidándonos de las personas que la habitan.
Vivimos en un rincón del Wallmapu, en un país, en un planeta y en un universo donde todo está profundamente conectado. No estamos separados de la naturaleza ni muy lejos de volver a ser animales.
Que este invierno nos recuerde que cada acción cotidiana construye el mundo. Y si incluso alguien decide vivir pensando solo en sí mismo, también vale la pena recordar que el agua que bebe, el aire que respira y la tierra que pisa sostienen su propia vida. Cuidar el territorio no es solo un acto de amor hacia los demás; también es una forma inteligente de cuidar el único lugar que habitamos.
Creo que crear también es una forma de cuidar.
Cuidar e