Por necesidad o por mera casualidad y, sin prisa pero sin pausa, como dice la canción, es que se comenzó a gestar la historia del Restaurant Los Tronquitos del Totoral. Los orígenes del Restaurant distan mucho de este lugar maravilloso en donde hoy podemos disfrutar platos únicos y sabrosisimos. El primer intento de la familia, una vez instalada, consistió en un humilde bazar para vender artículos
diversos, con el tiempo, y con la finalidad de enriquecer la oferta de productos, es que la señora Regina Rojas, comienza también a ofrecer deliciosas empanadas de su propia factura. Tal fue el éxito de las modestas preparaciones, y tan rápido comenzó a correrse la voz de la maravillosa mano de la señora Regina, que un buen día y habiéndose enterado de los profundos conocimientos gastronómicos de la dueña de casa, es que una señora, veraneante del sector, le encarga a pedido una lasaña, plato poco típico, pero no por ello menos sabroso. El resultado fue tal, que de ahí en adelante la fama de la señora Regina no paro de crecer, y todo fue un transito casi natural hasta llegar a lo que es hoy este lugar de ensueño, en donde la variedad, la calidad y el amor en la preparación de cada una de las exquisiteces que su carta ofrece, hacen del él un hito incomparable y por cierto, parada obligatoria en casa visita que se haga al pueblo de El Totoral. Así, hoy por hoy podemos ofrecer deliciosas cazuelas de pava o vacuno, humitas, pasteles de choclo, pollos asados, cerdo al horno, porotos granados, tragos, postres, bajativos, un maravilloso vino traído especialmente de donde es oriundo Don Mario Castiglione y, por supuesto, las deliciosas y si iguales empanadas, que dieron a este lugar su origen y su razón de ser, y que nos esmeramos en seguir ofreciendo cada día. Esta es la historia de los Tronquitos, nuestra historia, que nos sentimos orgullosos de compartir con todos quienes nos visitan, personajes tan dispares y diversos como cualquier persona, así como también personalidades del mundo político, artístico y cultural del quehacer nacional. De este modo, es que Los Tronquitos los sigue recibiendo y atendiendo tal cual como al principio, con esa misma relación familiar de antaño, en donde ahora es una necesidad, para nosotros, seguir ofreciendo la misma calidad, la misma dedicación y amor que en un comienzo, para garantizar que su visita sea las más memorable de todas... y la primera de muchas. Restaurant Los Tronquitos