19/09/2026
LAS CASAS DE PALMA Y CAÑA BRAVA: EL HOGAR DE LA GUANACASTE CAMPESINA EN 1904
Fotografía histórica tomada en 1904 en Bebedero de Cañas, Guanacaste.
Esta extraordinaria fotografía de 1904 nos abre una ventana al Guanacaste rural de principios del siglo XX. En ella se observa una vivienda construida a la usanza tradicional, levantada con palma, caña brava, tablas de madera y piso de tierra apisonada, materiales que durante generaciones dieron forma a los hogares de las familias campesinas de la región.
Un detalle poco conocido de estas construcciones era el uso de varas de uvita de monte o de corozo para forrar las paredes. Estas varas aportaban mayor firmeza a la estructura y ayudaban a proteger el interior del viento, la lluvia y la entrada de pequeños animales. Era una arquitectura nacida del conocimiento del entorno, donde cada material provenía del bosque y de la sabana guanacasteca.
Los techos altos y de fuerte pendiente, cubiertos con palma, permitían la circulación del aire y mantenían fresca la vivienda durante los intensos veranos, mientras que ofrecían una excelente protección contra las lluvias del invierno. Sostenidas por troncos rollizos, estas casas eran sencillas, resistentes y perfectamente adaptadas al clima de la región.
La imagen también retrata la esencia de la familia campesina guanacasteca. Aparece una madre junto a sus tres hijos, dos de ellos con sombreros de ala ancha de paja, y una anciana sentada, probablemente la abuela o bisabuela. Su presencia simboliza la continuidad de la familia, la transmisión de las costumbres y la memoria de varias generaciones bajo un mismo techo.
Aunque la fotografía pertenece a 1904, muchas comunidades de Guanacaste vivían todavía con costumbres y formas de construir heredadas de la época colonial. El aislamiento geográfico hacía que las transformaciones llegaran lentamente, conservando un paisaje humano y arquitectónico que hoy constituye un valioso patrimonio histórico.
Estas humildes casas de palma, caña brava, uvita de monte y corozo no fueron simples viviendas. Fueron el corazón de la vida cotidiana guanacasteca, donde se cocinó en fogón de leña, se criaron hijos, se contaron historias y se forjó la identidad de un pueblo.
Investigación Histórica y Genealógica: Josema Cabrera.