01/12/2023
Lamento decir que mi querida esposa Claudia, quien fue el alma y el sazon de Luciernagas, anoche, 30 de noviembre, ha dejado este mundo y ha ido a un lugar mejor.
Con eso, termina el ciclo del restaurante Luciernagas, que fuimos ella y yo, y yo no podría volver a abrir sin ella.
Agradezco, también en nombre de Claudia, a todos nuestros caseritos y a todos que alguna vez han comido aquí, que igualmente eran parte de Luciernagas, y les invito a celebrar la vida de Claudia.