26/05/2026
Retroceder nunca, rendirse jamás.
Para alcanzar el éxito, primero hay que fracasar
Equivocarse forma parte de la vida y del proceso evolutivo de cada persona. Por ello, en ocasiones es bueno cometer fallos.
Si algo nos ha demostrado la vida es que de los errores se aprende, que si no fallamos de vez en cuando, no entenderíamos nunca el éxito, si no te equivocas, es que no te arriesgas. Puede parecer una batería de frases bonitas con un cierto sentido poético pero nada más lejos de la realidad. La experiencia ha demostrado a lo largo de los años que un error a veces vale más que el más deseado de los triunfos. Y no, no estamos locos si decimos que para crecer como personas es obligatorio equivocarse, pero ¡ojo! no nos quedemos con la espuma del mar, equivocarse es necesario pero después, hay que aprender de esos errores. Si no, no vale de nada.
"El fracaso es una asignatura obligatoria para el éxito duradero"
La única razón por la que fracasamos es porque al menos nos permitimos seguir creciendo. No hay ninguna especie en el planeta que lo haga todo bien. El error es parte del crecimiento y la evolución.
Seis son al menos son los motivos de lo positivo que puede ser cometer fallos. Te vuelves más inteligente: el error te permite analizar la situación y aprender de ella pues el éxito a la primera no genera análisis; desarrollas una mayor capacidad de aprendizaje; desarrollas tu memoria; te motivan a seguir aprendiendo; incitan nuevas conexiones neuronales en el cerebro y lo vuelven más activo y ejercitas tu capacidad de resistencia.
Sin embargo, aceptar que nos hemos equivocado no es sencillo, algo hemos hecho mal y seguramente, hubiésemos querido que no ocurriera. Por ello, lo mejor es considerar el error como un reajuste. Todos los grandes maestros pulen su arte (el que sea) a base de cometer errores y corregir. Es absolutamente hilarante pensar que uno se va a convertir en maestro de nada sin equivocarse.
La clave de todo, está en cómo se interpreta ese error. La diferencia está en eso. Es decir, "algunos interpretan el error como fracaso y, dependiendo de lo que éste signifique para ellos, lo disimularán, o echarán la culpa a otros. Quienes saben relativizarlo y asumirlo lo entienden como una parte en el camino de su perfeccionamiento personal. Así, el error más grande no consiste en cometerlo, sino en no enmendarlo. Meter la pata y no sacarla te deja en el agujero para siempre. Pero si eres capaz de reírte, y corregir, el éxito está asegurado. En lo que sea.
Lo importante por tanto, es reconocer estos fracasos como parte fundamental del éxito a largo plazo, y no quedarse con el dolor temporal, sino con el triunfo y la felicidad duradera.
Insistir...Persistir...Resistir...y nunca jamás Desistir.
Tu único oponente para llegar a ser un gran chef, a liderar una cocina, a colocar ese restaurante, a empezar como cocinero, a sacar nuevos platos, a seguir avanzando, es ese p**o miedo que controla tu mente.
No tengas miedo a fallar hazlo habrás ganado aun si pierdes porque te quedará la satisfacción que lo intentaste y las experiencias se quedarán contigo.
Todo lo que deseas está al otro lado del miedo.
Un cocinero jamas se da por vencido,
O es que acaso eres uno de los que en medio servicio se esconden por temor, van a lavar loza abandonando la cocina por no saber que hacer, van al baño o las conservadoras hasta que pase el tormento.
La cocina saca tu carácter fuerte a flote pero tu tienes en tus manos la libertad de cocinar tus miedos a temperaturas muy altas.
Decídete ahora, y los resultados llegarán.
En los fogones no existe el rendirse. La resiliencia, la creatividad ante el error (como el mítico "salvar el plato") y la disciplina son la columna vertebral de esta profesión. El único límite es la imaginación y la constancia para dominar la técnica
La pasión, la creatividad pero sobre todo la discipñina y la CONSTANCIA harán que todo lo que hagas tenga éxito.
No te rindas y cuando te digan que no puedes demuestrate a ti mismo pero solo a ti mismo que puedes con eso y con más.😉
Martin Holownia Cocinero Profesional