17/07/2026
Hay equipos que ganan partidos. Esta Selección ganó algo mucho más difícil: el respeto y el corazón de todo un país.
Lo que más admiro de este grupo, y de Scaloni como conductor, es que representa lo mejor de los argentinos: la garra, el esfuerzo, la humildad, el compañerismo y la convicción de no rendirse jamás.
Nos enseñaron que se puede caer, levantarse y volver a intentarlo. Que el trabajo silencioso muchas veces vale más que las promesas. Y que el éxito llega cuando el equipo está por encima de cualquier individualidad.
Este domingo puede ser el último tango de una generación que nos devolvió la ilusión. Y si realmente es el último baile de Leo con esta camiseta, ojalá se vaya por la puerta más grande de todas, esa que solo atraviesan los que cambian la historia para siempre.
Porque las copas se cuentan, pero el legado no tiene medida. Messi ya dejó de ser solamente el mejor jugador del mundo: se convirtió en el capitán de los sueños de millones de argentinos.
Pase lo que pase, gracias. Gracias a Scaloni por liderar con humildad. Gracias a este grupo por recordarnos quiénes somos cuando luchamos juntos. Y gracias, Leo, por hacernos vivir una época que muchos jamás imaginamos presenciar.
🇦🇷 Que el último tango sea inolvidable. ¡Vamos, Argentina!