Historia
Bienvenidos a La Jirafa, un restaurante fundado por la familia Marín, llegados a Bariloche a comienzos de los años 60. En aquel entonces Félix Marín y su mujer María Ester trabajaban en una fábrica propia de tejidos, época en que el trabajo artesanal conservaba su valor incuestionable. Con el correr de los años ese valor se fue apaciguando, siendo necesaria una entrada extra de dinero. Fu
e así que, a finales de la década compraron un lote sobre la calle Palacios y decidieron construir un restaurante, en un contexto que descartaba por completo algún signo de amenaza competitiva. Actualmente nuestro emprendimiento continúa en funcionamiento, ligado activamente a la vida comercial del rubro céntrico en el que se encuentra. En nuestros comienzos, La Jirafa fue la perla popular del barrio. Hoy, frente al gran bagaje de ofertas que presenta Bariloche, continúa destacándose por su desafiante trayectoria de trabajo ininterrumpido. Después de cuatro décadas, nuestro restaurante se mantiene en pie como marca registrada, brindando buen servicio, no solo a residentes, sino también, siendo parte de importantes paquetes de viajes turísticos. El restaurante
Situado en la ciudad de San Carlos de Bariloche, nuestro restaurante tiene un amplio inmueble que durante sus 44 años de experiencia tuvo varias remodelaciones, adaptándose a las diferentes modas y estilos decorativos que se ponían en boga, pero nunca dejamos de elaborar los platos regionales y las minutas que caracterizan al establecimiento. El lugar
En La Jirafa contamos con gran trayectoria en el mercado proporcionando una completa oferta gastronómica y los mejores platos típicos de la Patagonia, acompañados por una atractiva y variada gama de vinos. Lo invitamos a disfrutar de la calidez, tradición y modernidad de los argentinos de estos tiempos. Además, el alto cuidado de las vajillas y la mesa vestida de algarrobo, completan a la perfección nuestro restaurante patagónico argentino. Por otro lado, sabemos que la buena atención es indispensable en cualquier empresa, por ello, nuestros recursos humanos son seleccionados con especial cuidado, teniendo en cuenta la simpatía, la presencia y el conocimiento de la carta. Asimismo, nos encontramos en un amplio inmueble que durante sus 44 años de trayectoria tuvo varias remodelaciones, adaptándose a las diferentes modas y estilos decorativos que se ponían en boga, pero sin dejar de elaborar los platos regionales y las minutas que nos caracterizan. La construcción tiene dos plantas con capacidad para 110 comensales. La primera planta se encuentra revestida con troncos de ciprés y la segunda planta se dispone principalmente para reuniones, cumpleaños, shows en vivo y agasajos. Lo invitamos a que deguste las más deliciosas tablas de ahumados, bife de chorizo, variedad de truchas, ciervo, pastas y minutas, elaboradas con ingredientes cuidadosamente seleccionados.