Fundation CHEZ LES ADDY

Fundation CHEZ LES ADDY OBJETIVOS: la protección del PATRIMONIO NATURAL Y CULTURAL de Suiza y Argentina. iNTERCAMBIO SOCIAL.

"Chez les Addy" es un pequeño lugar de Orsieres (Valais-Suiza) originario de la familia Addy, con registros familiares desde el año 1300. Luego los Addy se expandieron por Suiza y una parte por Argentina, ya que por el crecimiento poblacional y otras cuestiones economicas y ambientales les llevo a abandonar "Chez les Addy", lugar en Suiza que los cobijo por siglos. Por ello el OBJETIVO DE HOY

es APRENDER de la experiencia que pasó la familia Addy por la necesidad de abandonar su lugar de origen por el impacto ambiental y economico que padeció, que es LA MISMA EXPERIENCIA por la que esta atravesando LOS SERES HUMANOS TODOS, ante los ENORMES IMPACTOS AMBIENTALES que provoca su ESTILO DE VIDA Y CONSUMO, los cuales estan provocando que sea CADA VEZ MAS INVIABLE poder vivir en el planeta. DEBEMOS APRENDER a poder generar un impacto que pueda ser ABSORVIDO por los ciclos de la naturaleza.

07/05/2015

ECONOMIA AMBIENTAL. La ECONOMIA como actividad de una especie que habita la tierra (Hombre ) debe estar dentro de los parámetros ECOLÓGICOS Y SUSTENTABILIDAD DEL PLANETA. LA CAPACIDAD DE CARGA del planeta debe ser el limite a la explotación de recursos naturales y de generación de basura y energia.

Un groupe d’experts propose des incitations financières au mariage entre économie et écologie

07/01/2015

Dear Friend,

snowfootprintyeartexttop300As we are greeting the New Year, we want to take a moment to pause, thank you for everything you do to support our work, and celebrate with you what we accomplished over the past 12 months. Here are the highlights.

A major milestone for us was the launch, last June in London, of Phase II of ERISC with our partners in the finance industry. Environmental Risk Integration in Sovereign Credit, a research project that seeks to quantify how environmental risk can impact the balance sheet of nations, is a joint program with the United Nations Environment Programme Finance Initiative. We are grateful to participating institutions Caisse des Dépôts, the European Investment Bank, First State Investments, HSBC, Kempen Capital Management, KfW and Standard & Poor's, who embarked on that journey with us. We are looking forward to announcing first research results and findings in 2015.

On the policy front, we are happy to report that efforts to incorporate the Ecological Footprint into decision-making progressed in various parts of the world, including the Philippines, the province of Ontario and the state of Maryland. We are also grateful we were invited to hold Ecological Footprint workshops by the governments of Turkey, Morocco and the United Arab Emirates. Stay tuned for more developments in Morocco and the UAE in the new year.

WWF was a great partner again this year, with the publication of Russia's Ecological Footprint Report and the Living Planet Report, to which we were honored to contribute our Ecological Footprint accounting methodology. Media around the world publicized LPR's sobering findings regarding mankind's Ecological Footprint and shrinking biodiversity.

Our research team has been working ceaselessly to further refine our methodology and develop tools that are evermore relevant to policy makers. We had articles published in scientific journals Biological Conservation and Resources. Our work was also incorporated into various research reports, including the UN Development Programme's latest National Human Development Report on Montenegro.

This review would hardly be complete without a mention of our annual Earth Overshoot Day campaign. From a front-page headline in Italy's La Stampa to a French primetime TV report, we're grateful that millions of people were given the opportunity to learn about humanity’s growing ecological deficit.

Finally, thank you to all of you who helped us raise more than $34,000 to fund our Footprint calculator smartphone app, qualifying us to receive more than $60,000 in matching funds from the Skoll Foundation.

We are looking forward to reaching deeper and further in 2015, with your help, so that the Ecological Footprint influences more policy processes and investment strategies—always with a view to ensuring that mankind thrives, within the means of our one and only planet.

From all of us at Global Footprint Network, we wish you and your loved ones all the health and happiness in this new year.

Sincerely,

Mathis Wackernagel,
President and Co-Founder,
Global Footprint Network

05/11/2014

Monde
Feldheim, le village bioénergétique
Les habitants de Feldheim, en ex-RDA, produisent plus de courant qu’ils n’en consomment et disposent de leur propre réseau énergétique. Grâce au bas prix de l’électricité, le village connaît le plein-emploi et l’érosion démographique a pris fin

31/10/2014

Huertas urbanas, la revolución silenciosa 31/10/2014 | Disminuyen la huella ecológica, reducen la pobreza, contribuyen a la seguridad alimentaria y nutricional, proporcionan productos no tradicionales (como medicinas o especias), reciclan desechos (compost) y eliminan terrenos baldíos. Acercan al productor y consumidor, por ende bajan los precios.

La agricultura urbana y peri-urbana permite maximizar la producción de diversos productos agropecuarios (especialmente hortalizas y frutas frescas) en espacios no utilizados en las ciudades y sus alrededores. Esto puede disminuir la huella ecológica, aminorar la pobreza (generando recursos y empleo), contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional, proporcionar productos no tradicionales (como medicinas o especias), reciclar desechos (para la nutrición de plantas y animales) y eliminar terrenos baldíos que podrían terminar como basureros. Asimismo, permite reducir la distancia entre productores y consumidores y consecuentemente bajar precios y solucionar problemas de desabastecimiento.

Una investigación realizada por la Fundación Británica de Nutrición determina que actualmente los niños saben poco del origen de los alimentos, y aunque es un estudio desarrollado en el Reino Unido, posiblemente es lo que ocurre en mayor o menor medida en cualquier país industrializado del mundo. Algunos ejemplos son bastante evidentes y un grupo de niños llega a creer que el pan, el vino y la pasta (macarrones, tallarines, etc.) se obtienen de los animales.

Si al desconocimiento de los más jóvenes añadimos que las tradiciones agrícolas en la ciudad se pierden cada vez más, que la alimentación es una de las cinco categorías: alimentación, vivienda, transporte, bienes de consumo y servicios, que contribuyen al incremento de la Huella Ecológica, debemos poner los huertos urbanos en el lugar que se merecen. Huyen de la corriente productivista, se pueden encuadrar dentro del movimiento Slow Food, defienden la agricultura de proximidad y ecológica y, según la FAO, "proporcionan alimentos frescos, generan empleo, reciclan residuos urbanos, crean cinturones verdes, y fortalecen la resiliencia de las ciudades frente al cambio climático".

La Agricultura Urbana según el Catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid, Julián Briz, no es una moda, viene para quedarse, es la "revolución silenciosa". La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, define la agricultura urbana y periurbana (AUP) como "el cultivo de plantas y la cría de animales en el interior y en los alrededores de las ciudades. La agricultura urbana y periurbana proporciona productos alimentarios de distintos tipos de cultivos (granos, raíces, hortalizas, hongos, frutas), animales (aves, conejos, cabras, ovejas, ganado vacuno, cerdos, cobayas, pescado, etc.) así como productos no alimentarios (plantas aromáticas y medicinales, plantas ornamentales, productos de los árboles). La agricultura urbana y periurbana (AUP) incluye la silvicultura —para producir frutas y leña—, y la acuicultura a pequeña escala".

Revisión histórica

Para entender el papel actual de la agricultura urbana, debemos hacer una revisión histórica de sus funciones y características en la ciudad occidental, estudiando los motivos de su implantación, su sentido, evolución y potencialidades. Según la arquitecta urbanista, Nerea Morán Alonso y el Doctor Arquitecto por la Universidad Politécnica de Madrid, Agustín Hernández Aja, en su artículo "Historia de los huertos urbanos. De los huertos para pobres a los programas de agricultura urbana ecológica", "los momentos de mayor auge de la agricultura urbana están ligados a crisis económicas y energéticas, que obligan a recurrir a ella para asegurar el autoabastecimiento". Pablo Llobera de la Red de Huertos Urbanos de Madrid (RHUCM) en su artículo "La horticultura urbana comunitaria en Madrid: una realidad social emergente", coincide y señala que "el fantasma de la dependencia agrícola de las ciudades, conjurado en tiempos de bonanza económica, reaparece cíclicamente en los tiempos de crisis".

La agricultura urbana germinó en los inicios de la ciudad industrial del siglo XIX, al cumplir funciones de subsistencia, higiene y control social. En países como Gran Bretaña, Alemania o Francia las autoridades locales y las grandes fábricas se vieron obligadas a ofrecer terrenos a los trabajadores para completar sus recursos y mejorar las condiciones de vida en los barrios obreros.

Los Huertos para pobres (poor gardens), surgidos en la ciudad industrial del XIX y principios del XX, cumplían básicamente funciones de subsistencia, salud y estabilidad social, y se concebían como elementos que aliviasen las condiciones de hacinamiento, insalubridad y falta de recursos en los barrios obreros. Comenta el portavoz de RHUCM que la primera asociación de hortelanos surgió en 1864 en Leipzig.

En Gran Bretaña las primeras leyes (Allotments Act, 1887 y 1908) que regulan los huertos obligaron a iglesia y autoridades locales a proporcionar a los obreros terrenos para el cultivo. Sin embargo se establecen distintas medidas para evitar que los huertos se conviertan en una alternativa al trabajo asalariado, controlando el tamaño, el tiempo de dedicación y prohibiendo la venta de la producción, que sólo podrá destinarse al autoconsumo.

A raíz de la depresión económica de 1893, el alcalde de Detroit ofrece terrenos vacantes a los desempleados, para que puedan cultivar sus alimentos, estos terrenos fueron conocidos como potato patchs (parcelas de patatas) y la iniciativa fue replicada en otras ciudades. Se recurrió nuevamente a esta medida en la Gran Depresión (1929-1935), periodo en el que se denominaron relief gardens (huertos de emergencia).

La misma coyuntura de precariedad social sirve de contexto a la aparición de los huertos para pobres en otros países. Así, los Jardines de la victoria, también llamados jardines de la guerra o jardines de alimentos para la defensa, actuaron también como precursores de los actuales huertos urbanos. Eran auténticos huertos de vegetales, frutas y hierbas aromáticas y medicinales plantadas en las residencias privadas o en parques públicos en las ciudades más importantes del Reino Unido, Estados Unidos y Canadá durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Se utilizaban para suministrar de alimentos a las ciudades en los periodos de escased por falta de suministros y como "potenciador moral" que fomentaba el patriotismo entre la población civil. Con el fin de concienciar y educar a los ciudadanos en el cultivo de huertos de guerra se realizan boletines educativos, programas de radio y películas formativas, en los que se explica cómo preparar los terrenos y cultivar, cómo alimentar a cerdos o gallinas con restos de la cocina, o las mejores recetas para aprovechar al máximo los alimentos…

Responder al sistema

A partir de 1960 y 1970, en un momento en el que la crisis de la energía y la recesión económica se dejan sentir, especialmente en los barrios de bajos recursos de las ciudades occidentales, vuelven a resurgir los huertos urbanos, pero la razón no es tanto la necesidad de alimentos, sino la necesidad de responder al sistema. Están impulsados por los movimientos ecologistas que buscan una forma de autogestión, la integración de grupos sociales excluidos y el desarrollo de comunidades. En estos años nace en Nueva York la que se conocería como Green Guerrilla, que ocupaba solares para aprovecharlos como huertos.

Sus primeras acciones fueron el "bombardeo" de solares abandonados con bombas de semillas para llamar la atención sobre estos espacios y embellecerlos. El siguiente paso fue ocupar solares para cultivarlos. El éxito de este movimiento fue tal que el ayuntamiento llegó a crear una Agencia Municipal que gestionaba la cesión de terrenos públicos para jardines y huertos comunitarios. En la actualidad existen 700 jardines comunitarios en los diferentes distritos de Nueva York, y por todo el país numerosos grupos trabajan en una red a escala nacional.

Desde finales de los sesenta el movimiento contracultural desarrolla en Norteamérica prácticas de autogestión innovadoras. Como referencia destaca el People’s park de California, un proyecto comunitario desarrollado en unos terrenos abandonados propiedad de la Universidad de Berkeley.

En la década de los setenta también en Europa arraiga la filosofía ecologista y los principios de la autogestión, y se organizan iniciativas similares. En Gran Bretaña el movimiento de Granjas Urbanas y Jardines Comunitarios (City Farms and Community Gardens) surge en estos años y desarrolla proyectos no sólo de huertos sino también de cría de animales de granja y caballos en entornos urbanos, incorporando una fuerte carga de educación ambiental a través de actividades orientadas a los niños, como talleres o teatro.

Se calcula que en el mundo actualmente hay 800 millones de personas involucradas en agricultura urbana de las cuales unos 60 millones son latinoamericanas. En Argentina existen en la actualidad 800 huertos comunales que apoyan directamente a 10.000 familias beneficiando a un total de 40.000 personas. En Caracas hay 4.000 microhuertos. El programa Hambre Cero brasileño apuesta por la agricultura urbana como una de sus estrategias. La ciudad de La Habana produce hasta 300 g de hortalizas diarios por habitante en un 12% de su superficie.

En cuanto a la situación europea, Polonia es el país con más metros cuadrados de agricultura urbana por habitante (25,4 parcelas/1.000 hab.), seguido de Eslovaquia (16,3) y Alemania (12,3). España, a pesar del crecimiento experimentado en los últimos años se encuentra muy lejos de estos valores con 0,3 parcelas/1.000 hab.

En Europa según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), cerca del 72 por ciento de todos los hogares urbanos en la Federación de Rusia cultivan alimentos. Berlín, por su lado, tiene más de 80.000 agricultores urbanos. El Club de Horticultura Urbana de San Petersburgo se ha hecho famoso por su promoción de horticultura en los techos. Su investigación muestra que en sólo un distrito (San Petersburgo tiene 12) es posible cultivar 2.000 toneladas de vegetales por temporada en 500 techos. Se cultivan muchos tipos de hortalizas, como rábanos, lechugas, cebollas, pepinos, tomates, col, guisantes, remolachas, alubias y flores. Se fomenta el cultivo de endibia para ensaladas como fuente de vitaminas en el invierno. La horticultura en los techos se ha convertido en algo popular.

Fuente: Es Posible

29/10/2014

Sciences & Environnement
Des panneaux solaires blancs mis au point par le CSEM
Le Centre suisse d’électronique et de microtechnique (CSEM) de Neuchâtel a dévoilé mardi ses nouveaux panneaux solaires blancs. Ils sont conçus pour mieux s’intégrer dans l’architecture

29/10/2014

LE TEMPS - GENEVE
Suisse & Régions
La Stratégie énergétique 2050 accorde un sursis au nucléaire
Après un an de travaux, la Commission de l’énergie du Conseil national présente enfin son projet. Il ne fixe pas de date de fermeture des centrales nucléaires et prévoit des mesures d’aide pour les producteurs d’énergie hydraulique

28/10/2014

CUARTA REUNIÓN DE LOS PAÍSES FIRMANTES DE LA DECLARACIÓN SOBRE LA
APLICACIÓN DEL PRINCIPIO 10 EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
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21 de octubre de 2014
Del 4 al 6 de noviembre se llevará a cabo en Santiago de Chile la cuarta reunión de los Puntos Focales designados por los Gobiernos de los Países Signatarios de la Declaración sobre la Aplicación del Principio 10 de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en América Latina y el Caribe.
Hasta el momento 18 países han firmado la declaración, entre ellos: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago y Uruguay.
En la próxima reunión se discutirá la naturaleza de este instrumento sobre los derechos de acceso: deberán decidir si será vinculante o no para los países que la firmen.
Contar con un instrumento vinculante para los derechos de acceso en la región es de una importancia clave. Un convenio de estas características beneficiará a millones de personas en toda la región. Además permitirá la consolidación de una política de Estado que trascienda los ciclos políticos locales y regionales.
Por estas razones, es importante que la sociedad civil se involucre en el proceso, participando de las instancias de intercambio y consulta, para así lograr la implementación a nivel regional de un instrumento que permita el acceso a la información pública, la participación y la justicia.

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