Mientras cocinaba, y la casa se llenaba de olor a cacao, contaba historias fascinantes, hablaba de los sueños y terminaba diciendo ¿Si tuvieses que pedir un deseo, qué pedirías? Me miró y luego buscó entre sus frascos de lata, el más chiquito. Tu pedacito de Luna, dijo. Sentí su aroma, su textura, su color, su brillo. Aprecié el sabor. Era mi Luna, de chocolate. Fue en esa cocina de mi abuela, don
de empezó todo. Quiero, son todos esos sueños manifestados desde el corazón. Es el afirmar las ganas y la voluntad de concretarlos, es el entregarse con toda el alma. Fue en la cocina de mi abuela, donde le propuse a mi mamá hacer chocolates con diseño para coronar momentos especiales. Desde entonces tratamos de consolidar los buenos instantes, cagándolos de significaciones, donde todo va más allá de lo que se ve. Nos encargamos de prometer un nunca olvidar. Los chocolates de Quiero, están pensados desde ese lugar, tratando de construir buenos momentos y recreando historias. El chocolate es la base de nuestra creación, de ahí en adelante, materializamos todo lo que puedas imaginar; por eso, la exclusividad, la dedicación, el diseño y el trabajo que implica cada pieza. Además de elaborar nuestros blends de té y recrear la típica ceremonia del té en nuestros habituales Afternoon Tea. Quiero es más que nada, un camino de ida, de creación y de sueños inagotables, donde el chocolate, las historias y los blends de té, son los protagonistas de esta historia que comenzó con una simple pregunta. ¿Si tuvieses que pedir un deseo, qué pedirías?