Ubicado en una esquina tradicional e histórica de Villa Real, funcionó allí hasta la década del'70, un típico almacén de ramos generales, quizás uno de los últimos de la Ciudad de Buenos Aires. Fue un clásico lugar de encuentro para vecinos y parroquianos. Abandonado durante muchísimos años fue reciclado por sus actuales dueños en la actual “Posada de Virreyes Doña Catalina”, para degustar los placeres del “buen comer”. Su ambientación cálida y acogedora ofrece un marco ideal para una salida en familia o en pareja. Sentados placidamente en su exclusivo salón Vip, el comensal puede apreciar a sus pies una cava de vinos debidamente acondicionada, con mas de 2000 botellas de las marcas mas variadas e importantes. El nuevo emprendimiento familiar ofrece a los comensales una amplia carta de comidas, donde se destacan excelentes carnes y exquisitas pastas caseras. El lugar cuenta con tecnología de punta lo que permite que los tiempos de espera del cliente se reduzcan al mínimo ya que con solo apretar un botón el comensal puede llamar a su mozo sin que sea necesario que este lo vea.